Obvio. Un marco de mierda. Tosco, colgado, finito, su centro está vacío de obra, insuficiente para la atención de nuestras vistas y cerebros ocupados. Qué cosa puede transmitir un marco viejo en una pared?

Un marco. Sin nada para decir. Sin nada para portar. Si nada para entender o buscar.

Sin nada para decir.

Un marco que sin embargo, es, gracias a ese contorno; a las esquinas que lo delimitan y lo definen. Un marco que, construido, ocupa un lugar. Ese lugar. Un marco que, para la suerte de todos, inventa una figura preexistente que podría ser un cuadro, un portal, una ciencia formal, geometría.

En fin, un marco. Que no tiene nada para decirle al desapercibido y que transmite a todo aquel que lo vea ser siendo lo que es.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s