Esa imagen desordenada con calma rescató a mi día

Y re-amanecí un poco más tranquila

Esa imagen desordenada gracias gracias de textura es su manta y los ojos los puede cerrar

Gracias gracias de textura es su manta y los ojos los puede cerrar

(…) trabajan sobre la problemática del arte contemporáneo: pensar que lo que está más allá del lenguaje es un camino que en algún punto del recorrido se convierte en palabra. 

El peso del océano es muy místico para ser descripto. Cuál es el secreto de la marea que te lleva hasta la orilla. Cuál es su secreto para llevarte de regreso. Cómo llegaste de la costa a las aguas profundas. 

Es mucho peso.

No. Es un poco de agua. No te apures. No te canses. 

Volvió exhausto a la orilla luego de meses de estar en la profundidad del mar. No quería que me llevasen las algas todavía.


Obvio. Un marco de mierda. Tosco, colgado, finito, su centro está vacío de obra, insuficiente para la atención de nuestras vistas y cerebros ocupados. Qué cosa puede transmitir un marco viejo en una pared?

Un marco. Sin nada para decir. Sin nada para portar. Si nada para entender o buscar.

Sin nada para decir.

Un marco que sin embargo, es, gracias a ese contorno; a las esquinas que lo delimitan y lo definen. Un marco que, construido, ocupa un lugar. Ese lugar. Un marco que, para la suerte de todos, inventa una figura preexistente que podría ser un cuadro, un portal, una ciencia formal, geometría.

En fin, un marco. Que no tiene nada para decirle al desapercibido y que transmite a todo aquel que lo vea ser siendo lo que es.